ga

marcha

comunidad

Acceso

Experiencias


TESTIMONIO TESTIGO SEMANA SANTA EN PRISIÓN

 

Jesús fue preso y sufrió como cualquier culpable de forma injusta. Tras su muerte nos dejó su Espíritu, que nos acompaña. Espíritu que se siente de forma especial en la prisión de Jaén

 

La gente con la que he tenido la suerte de compartir esta experiencia de Pascua ha mirado directamente a los ojos  a la muerte, la ha tocado y han sentido en sus carnes cosas que quizás nadie debería sentir nunca. Han vivido con sufrimiento y sin sentir paz en su interior.  Sentía que el vivir la Pascua con ellos me ha hecho empezar la Pascua por el final. Que yo ya estoy más que resucitado, que mis miserias no son dignas ni de ser nombradas. Hasta he sentido que el hecho de compartirlas sería incluso un insulto hacia ellos, y por eso muchas veces permanecía callado, escuchando

 

EN LA TARDE DEL VIERNES SANTO

El viernes al volver a casa escribía este párrafo en mi libreta: Tengo la sensación de que en esta Pascua no voy a poder resucitar, pero es porque no tengo de qué morir. No puedo ni debo sentirme culpable por ser tan afortunado, y sólo puedo darle gracias a Dios por todas las cosas de mi vida. Después de estos días ya sí que no me cabe duda que no he tenido experiencias duras de muerte en mi vida. Eso es toda una suerte, pero me limitan para ver la vida con realismo y caigo siempre en pensar que cualquier sufrimiento es llevadero con optimismo y la ayuda de Dios, que no existe nada irreparable… Así difícilmente podré empatizar con ellos, con los pobres, con los favoritos de Dios. Acostumbrado a tener siempre una respuesta para todo, ahora sólo puedo callar y observar

 

DESPUÉS DE LA VIGILIA

Una de las cosas más grandes que me llevo de todo esto es el haber tenido la suerte de ser testigo de sus experiencias de resurrección. Ser capaces de perdonar y perdonarse cosas imperdonables. Sentirse identificados 100% con la experiencia de Jesús. Amar la vida y querer  vivirla al máximo. Sentir que se les da una segunda oportunidad

 

Una dosis de realismo que me lleva a comprometerme por un mundo mejor. Sentir que debo ir a la muerte para entender como resucitar.

No soy el liberador de nadie, no voy a ir de super-héroe por la vida. Pero si tengo claro la decisión de ser instrumento de Dios en este mundo, ser su testigo y llevar su mensaje allí donde hay muerte en este mundo.

Mi vida puede cambiar radicalmente incluso en menos de una semana, es el momento de tener claro que mis talentos no son míos, son de Dios, y que cualquier decisión que pueda suponer un cambio de vida, debo analizar cuidadosamente si ese cambio me aleja del proyecto que Dios tiene pensado para mí. Se podría resumir en que mi resurrección ha ido por abrirme los ojos.  A esta conclusión llegaba mientras escuchaba la renovación de las promesas de nuestro bautismo en la Vigilia de ayer:

Así pues, ¿renunciáis a Satanás, esto es: al pecado, como negación de Dios; al mal, como signo del pecado en el mundo; al error, como ofuscación de la verdad; a la violencia, como contraria a la caridad; al egoísmo, como falta de testimonio en el amor?...

 

Era la primera vez que realmente escuchaba estas promesas y sentía como Dios me las estaba renovando de forma especial, con un nudo en la garganta viendo a todo aquello que me estaba comprometiendo.

Gracias a todos los que habéis hecho posible esta resurrección de mi alma. Y no me refiero solamente a los que han hecho posible esta última experiencia, si no a lo largo de toda mi historia. Os quiero con locura

________________________________________________________________

Sinceramente, me hubiera quedado allí escuchando las historias de sus particulares resurrecciones toda la tarde, quizás ahora cobra sentido lo que habíamos celebrado un rato antes; que Jesús resucita hoy.

pedir por el Juez que le condenó... ¡puf!

O escuchar como el hombre de más edad de la reunión, te pide con Jesús en sus brazos, “por los que no creen en algo tan bonito como es la Iglesia”... una Iglesia que por un lado me duele tanto por tantas cosas raras que la alejan de Jesús,... Siento, una invitación a creer, a redescubrir una Iglesia que en Jaén, en la figura de su mayor representante se acerca cada 24 de diciembre a escuchar veces el “pero mira como beben los peces en el río...”; el Jueves Santo a celebrar y decirle lo mismo que Jesús y terminar diciendo: “hacía tiempo que no estaba en una Eucaristía tan a gusto y contento”. ; o Confirmar a unos adultos que le dicen “Sí” al proyecto de Jesús en sus vidas.

Hace ya algún tiempo escuché unas palabras que me supusieron muchísimo, "dadles vosotros de comer". Ahora creo que no soy yo el que le da de comer a nadie, son los demás los que me dan de comer a mi, no siento que pueda ser de otra forma; gracias Jesús por haberle dado esa orden a tus discípulos, hoy, otros discípulos, en pleno siglo XXI, “hacen lo que tú hacías”, sacian mi hambre y mi sed, muchas gracias.


Pascua Mar-Cha 3 y 4:


 

Miércoles Santo. 16:00. Estamos llegando al colegio, aunque seamos sinceros, no son las cuatro en punto. Sin embargo, aunque cuando llegamos Granada y Málaga ya habían llegado, no fue hasta las siete y media más o menos cuando lo hicieron el resto de ciudades, tras haberse perdido por Córdoba. Así daba comienzo la mejor Pascua para mí, y me atrevería a decir, que si no fue la mejor para todos los que asistimos a ella, sí que se encuentra entre una de las mejores.

A lo largo de estos días ha sido mucha la VIDA que se ha compartido, muchas las experiencias, tanto buenas como malas, que cada uno de nosotros ha rescatado de su interior para entregárselas a aquellos con los que ha tenido la oportunidad de convivir más de cerca.

Yo, esta Pascua llegaba con muchísimas ganas y muchísima ilusión, ya que como a la del año pasado no pude asistir y a la convivencia de verano tampoco, y aunque a lo largo de este año sí que he asistido a otras convivencia veía que necesitaba ya un momento más intenso para dedicárselo a Dios de forma más continua y a mí misma.

La convivencia, en general, fue sobre ruedas, no hubo ningún percance y aunque la mayoría de nosotros no nos conocíamos porque era la primera vez que nos juntábamos estos niveles de grupos de diferentes provincias, el ambiente era genial, como si nos conociésemos de toda la vida.

Me gustaría resaltar algunos momentos como las catequesis del Hermano Antonio Luque, porque nos hacía pasar un momento divertido mientras que aprendíamos, ya que lo enfocaba como un monólogo sobre la lectura errónea que hacen algunas personas de la Biblia, para luego confrontarla con la lectura correcta, el significado de algunas expresiones si las mirábamos en el Antiguo Testamento. Además también destacar la vigilia, aunque no sé cómo explicar el sentimiento que allí experimentamos todos y cada uno de nosotros, que sinceramente creo que aquel sentimiento no hubiese existido si aunque se hubiese dado igual (con los fuegos artificiales, con los cantos, con las personas que compartieron,…) si Él no hubiese estado allí resucitado con nosotros.

Lo que yo me llevo de esta convivencia concretamente son los momentos en los cuales he recapacitado acerca de esas situaciones de mi vida en las cuales yo he sentido muerte (es decir fracaso absoluto) y luego haberme dado cuenta de cómo a esos momentos les han seguido una experiencia de resurrección.

Para mí, esa ha sido mi experiencia de Jesús Resucitado en esta convivencia, como Mamen y Adri (mis catequistas)nos han alumbrado a mi grupo y a mí para que llegáramos a encontrar nuestra particular experiencia de resurrección en la vida.

Elena Quesada

 


 

Pascua BuenaJente
En una sola palabra: inolvidable. Allí he conocido a personas maravillosas, entre ellas el BuenaJente, a personas de Buen corazón, de Buena fe. En esos días me he dado cuenta de que el BuenaJente nos acompaña en todo momento, aunque a veces nos parezca que nos ha abandonado, no, Él sigue con nosotros día a día, ayudándonos y animándonos. He aprendido los valores del BJ, cómo vivir igual que Él y cómo estar con Él, a diferencia de la convivencia, donde era muy fácil seguir su ejemplo al estar rodeado de personas maravillosas que te ayudan y guian por tu camino, cuando sales y vuelves a tu ciudad, es mucho más dificil, pero sabes que por lo vivido esos pocos dias de convivencia podras hacerlo, Él te acompañará. Mi mejor momento fue cuando realmente conecté con el BJ, en el desierto, nunca había sentido nada igual, reconocí mis fallos y descubrí realmente lo que importa, estaba en paz con Él, y eso es mucho más de lo que esperaba. Cuando llegué no esperaba conocer a tantas personas maravillosas, ni que las que ya conocía me reconocieran, ni siquiera pensaba en que viviriamos tantas experiencias, creí que sería mucho peor, pero fue fantástico. Creo que el final de la convivencia fue el mejor de todos, aunqe todo el mundo estaba mal porqe se acababa, yo me alegre, por a ver podido vivir tantas cosas con los grupos de por medio, me alegre por a ver conocido a nuevas personas, cada una de ellas especial, pero en especial a las de mi grupo, que son los mejoores (: Graciias a todos por a ver hecho capaz esta experiencia única, se os quiereee!
Isa Calatrava

Hola gruperos, quería contaros una de las experiencias más bonitas que yo creo que viviréis en los grupos LA PASCUA. Volveréis a ver a un montón de gente , os contarán para qué hemos estado viviendo esto desde 5º. En todo lo que llevo en grupos me han gustado un montón de momentos: reuniones de grupo, gimkanas, el volver a ver a Córdoba, Grananda ... la última noche estuvo genial, un momento en las duchas en las que entró un animador y nos lo pasamos super bien, mi primer desierto, y muchas cosas más que si os la cuento no tendría gracia que luego fuérais. Pero lo más importante es que he descubierto al BUENAJENTE, nos han enseñado su barrio, cómo vive su estilo de vida, hemos vivido las bienaventuranzas y nos lo hemos pasado super bien. Os aconsejo que viváis esto.

Manuel Sedeño


Yo no sé cómo describirán los demás esta Pascua pero para mi ha sido increíble, todavía me acuerdo de las ganas que tenía de que llegasen los de Córdoba, Granada, Priego y Málaga, para saludarles a todos después de haber vivido un campamento con ellos, me acuerdo que aquella noche literalmente no pude dormir por los nervios. Cuando dijeron los grupos yo no conocía apenas a los otros y fue decirnos los nombres los unos a los otros y empezar a charlar como si fuese tu vecino de toda la vida fue increíble el apoyo que nos dábamos en el grupo. Una de las celebraciones que me encanto fue la que pintamos con grafitis en el muro de papel y luego el teatro que hicieron los animadores me llego por que al fin y al cabo todos hemos empezado amando a Dios siendo muy buenos, pero con el tiempo viene el novio o novia guapearas , los bienes materiales , las drogas, el alcohol,el suicidio, y quieras o no ese teatro como que lo identificaba con mi vida, porque todos hemos tenido esos malos momentos en los que te alejas de Dios y el BuenaJente pero aunque nosotros nos alejamos, Dios siempre está hay detrás intentando expulsar lo malo de nosotros y llevándonos por el buen camino, es decir que aunque rechacemos a Dios el siempre luchará por nuestra seguridad y nuestro bien. Uno de los momentos que también me gusto fue cuando salimos a la ciudad en una prueba de llevar el huevo con la cuchara mis animadores: Balu y Manu, me reventaron un huevo en la cabeza :)) . La gente que me llevo conmigo y que siempre estarán presentes en mi son todos los que he conocido y que ya conocía como por ejemplo:Johnny, Laura, Lucia, Antonio, Pablo.... así podría seguir y no terminar nunca. En definitiva una Pascua difícil de olvidar.

Alberto Sáez


Pascua Mar-Cha 1
Para mi esta Pascua ha sido... Bueno, lo que sé es que no ha sido un campamento
más, ha sido algo que me ha marcado de verdad y que no se ha quedado tan solo
en estos cuatro días. Lo que me llevo... Bueno, una relación más fuerte y renovada
con Jesús, que me ha hecho recordar que estoy en grupos porque de verdad quiero
seguirlo, y llevar su estilo a mi vida. Lo que más me ha marcado sin duda fue la una
reunión que tuvimos un poco diferente, en la que en vez de compartir con todo el
grupo cogías a esa persona a la que a lo mejor no conoces bien o no tienes mucha
relación y compartías solo con ella. Me hizo darme cuenta de que hay veces que
juzgamos a una persona y sin embargo cuando la conoces de verdad te das cuenta
de que es una grandísima persona por dentro. También me llevo la sensación de
que Jesús es un gran amigo, y que da igual si a lo mejor a veces te distancias de su
camino, que siempre puedes volver a él porque te perdona. Eso es lo que me llevo
yo de esta Pascua.

Para mi esta Pascua ha sido... Bueno, lo que sé es que no ha sido un campamento más, ha sido algo que me ha marcado de verdad y que no se ha quedado tan solo en estos cuatro días. Lo que me llevo... Bueno, una relación más fuerte y renovada con Jesús, que me ha hecho recordar que estoy en grupos porque de verdad quiero seguirlo, y llevar su estilo a mi vida. Lo que más me ha marcado sin duda fue la una reunión que tuvimos un poco diferente, en la que en vez de compartir con todo el grupo cogías a esa persona a la que a lo mejor no conoces bien o no tienes mucha relación y compartías solo con ella. Me hizo darme cuenta de que hay veces que juzgamos a una persona y sin embargo cuando la conoces de verdad te das cuenta de que es una grandísima persona por dentro. También me llevo la sensación de que Jesús es un gran amigo, y que da igual si a lo mejor a veces te distancias de su camino, que siempre puedes volver a él porque te perdona. Eso es lo que me llevo yo de esta Pascua.

Javier Lanzas López

Yo llegué a la Pascua con pocas ganas de plantearme cosas, desanimada quizá. Pero con el objetivo de salir de esos cuatro días con ganas y con fuerzas de empezar a hacer las cosas bien, de tener un poquito más claro lo qué pide Jesús de mi. Me hizo muchísima ilusión volver a ver a mis amigos de fuera de mi ciudad, ví como estaban todos dispuestos a empezar una nueva convivencia, dispuestos a crecer y madurar juntos, compartiendo vida. El grupo que me tocó y mis animadores fueron geniales, me atrevería a decir que si no fuera por ellos, yo no me hubiera planteado algunas cosas o aspectos importantes de mi vida. Me marcó mucho un día en el que cada grupo tuvo que representar una escena entre amigos, como por ejemplo poner etiquetas a las personas sin conocerlas, gente hipócrita, amistades por conveniencia, diferencias entre amigos y colegas, valores que debería tener una verdadera amistad... Las oraciones me dieron mucho en que pensar. Yo me quedo especialmente con una oración en la que veíamos si seguíamos el camino de Jesús o el camino de la despreocupación y la comodidad. Me sorprendió la cantidad de gente que iba por buen camino y sus compromisos para seguir mejorando. La verdad, noté la presencia de Jesús en todo momento, en un gesto de cariño, en una simple palabra, en una mirada, en una imagen, en todas esas sonrisas, en una canción...¡Hablando de canción! Tuvimos la oportunidad de escuchar la canción con la que más identificada me he sentido hasta hoy. Una canción que nos volvió un poco más locos a todos. Tampoco puedo olvidarme del Domingo de Ramos, con esa entrada triunfal de Jesús en Jerusalén ¡preparamos un fiestón para recibirlo! Lo que nos hizo darnos cuenta de que muchas veces, la apariencia no lo es todo, hay que ir a lo profundo. Las dinámicas y los juegos también me gustaron mucho. ¡Nos lo pasamos mejor que bien, y nos reímos demasiado! Por último decir que me marcó mucho "La carta de Jesús a sus amigos" puedo decir que resumió toda mi Pascua. Mi conclusión, hay tres cosas en las que se basaba la vida de Jesús y que faltan en mi vida que son la humildad, la sencillez y el servicio. Valorar realmente lo importante, amar a mi manera y sonreírle a la vida.

 

Alba Águila Mercado



Pascua Comunidad 1 y 2

El 4 de Abril, por mañana, un día tan normal como hoy, un autobús comenzaba su viaje desde la puerta del colegio. Mi destino: Una Pascua en Maimón.

No llevaba nada en mente, nada preestablecido, solo las ganas y la ilusión de vivir y de sentir la presencia de Dios en mí. La maleta y todo lo demás eran solo complementos innecesarios para disfrutar de Su presencia.

Una compañera de habitación que no conocía, un grupo en el que se mezclaban ambos niveles de comunidad y un Maimón totalmente nuevo. Era un inicio hacia la incertidumbre y lo desconocido.

¿Cómo estoy yo ahora? ¿Cómo está el mundo que me rodea? ¿Qué cruces traigo a esta Pascua? ¿Qué pretendo conseguir tras la experiencia de la Resurrección? Preguntas que nos lanzaban nada más comenzar, era el primer contacto con el grupo, el momento de abrirme en confianza a ellos, de ser yo misma, de dar y recibir mucho más. HOY, ese era el momento de hacerlo. No esperaba nada, solo pretendía sorprenderme cada día, aprovechar cada momento y sentir a Dios. Lo demás, las experiencias y los sentimientos vendrían solos.

Son tantos momentos vividos, tantas experiencias, que me cuesta quedarme solo con algunas. Aún así, tengo que destacar, sin duda, los momentos que más me han marcado, que me han movido, que le han dado un vuelco a mi corazón.

Destacar como primer momento la mañana de Jueves Santo. Esa oración, ese momento en el que, tras ver la experiencia de Dios de la madre Teresa de Calcuta, y dándole la mano a un gran amigo y compañero, sentí paz, sentí tranquilidad y sobretodo fuerza, motivación y ganas de empezar, de que ese sentimiento de felicidad interior no desapareciera, de que ese momento personal conmigo misma y con el Padre fuera eterno. Las dos frases que cambiaron la vida a esta santa resonaban en mi cabeza: “Abrid la puerta”; “Tengo sed”.

Continuando con mis momentos importantes, no puedo dejar pasar el día del Viernes Santo. Este día en el que Jesús da su vida por nosotros, en el que su amor por la humanidad es tan enorme que muere para salvarnos. Este viernes, no cualquier otro, sino este, no podíamos estar parados, teníamos que bajar de la nube, de nuestra  burbuja y aterrizar en la mismísima realidad. ¿Qué mejor forma para hacerlo que ir a Córdoba, a vivir el día en la ciudad, rodeados de gente ajena a nosotros?

Ese día, desde el inicio de la mañana, fui abriendo los ojos, a medida que avanzaba el día más me daba cuenta de que Dios me estaba hablando a gritos, y de que hasta ahora no lo había querido escuchar, o si lo había hecho, lo había ignorado al poco tiempo. Necesité una mañana entera de desierto, de silencio en medio del ruido, de acompañamientos con mis dos catequistas, grandes hombres Manolo y José Antonio, de compartir con amigos, tanto de mi comunidad como de otras. Necesité una mañana de decir: Hasta aquí he llegado, no quiero que nada más me quite la paz, ahora el paso lo doy yo y si algo no sale bien, que no sea porque no lo haya intentado.

No tuve la suerte vivir la experiencia con los hermanos de la Cruz Blanca,  como algunos de mi compañeros, pero en cierto modo me alegro, fue un punto de inflexión que dio a mi vida luz, cambio de perspectiva y sobre todo, me dio la posibilidad de ver que no todo estaba tan claro en mi interior como yo creía y tenía asumido.

Pero todavía nos quedaban una tarde y una noche, intensas, muy intensas, pero sobre todo, duras. Si un desierto fue capaz de abrirme los ojos ante una realidad y poner un punto y seguido en mi vida, el Vía Crucis puso, totalmente, un gran punto y aparte. Testimonios que erizaban el pelo hasta de la persona más fría sobre la faz de la Tierra, experiencias personales que dolían a todos, momentos de llanto y lágrimas a la vista de cualquiera. Recuerdos, personas, momentos, dolor, sufrimiento, tristeza, cruces… tanto nuestros, vividos en nuestra realidad más cercana, como del resto del mundo. En este momento mi esperanza ante la resurrección parecía haber desaparecido.

Y llega la noche, una cruz, Cristo postrado en el ella, y nosotros allí, sentados en torno a Él. Un texto, explícito, más que explícito, en el que se nos mostraba cada momento previo a su muerte. Una adoración en comunidad, en familia, el sentir la cruz en mi cuerpo, y a pesar del momento, tan solemne y tan desesperado, las ganas, la esperanza que antes estaba perdida, comenzando a aflorar, con ganas de vivir después de la muerte.

Y sin más, como si no hubieran pasado los días, ya estábamos en el Sábado Santo y otro día en el que me quedo con tantas cosas que no sé como resumirlas ni explicarlas. Pero a pesar de esto, me llevo, sin dudarlo, el sentimiento de resucitar en comunidad, de sentirme parte de un todo, de saber que mi cristianismo se mueve al mismo tiempo que el de otras muchísimas personas y sobre todo, que no estamos solos, que el Padre nos ha elegido para que vayamos a contracorriente del mundo, siguiéndolo a Él.

Un mañana en la que se nos presentaba una vela, una vela que muchas veces simplemente es eso, un elemento más de la Vigilia Pascual, que encendemos todos juntos y nos da luz. Pero esta vez, esa vela no era solo eso, eran los silencios de Dios, eran mis silencios, las veces que el Padre me habla y no quiero escucharlo. Esta noche, cuando encendí mi vela, no era una vela cualquiera, no era una vela más, era mi vida puesta en sus manos, mis ganas de no darle la espalda, era un sí a Dios, más vivo en mi interior que nunca.

Ha pasado una semana desde que vine de esta Pascua, y tengo la certeza de que mi vida expuesta allí, de que mis sentimientos y experiencia no se quedan solo en cuatro intensos días. Ahora sé que todo lo ha venido conmigo, todo lo que no cabía en mi maleta, toda esta VIDA está siendo participe HOY en mí.

Feliz Pascua de Resurrección.

 

Almudena Pérez Camacho

Comunidad 2


“Si no te apasionas por lo que haces, no podrás disfrutar de los regalos que te da la vida”

Estoy viviendo un tiempo Nuevo. Un tiempo de gracia; sólo necesitamos tener los oídos limpios, los ojos bien abiertos, las manos dispuestas y el corazón en su sitio para saberlo disfrutar y hacerlo disfrutar.

Me he dado cuenta que la vida te da oportunidades, como por ejemplo el poder decir: “Soy Animador Marista” que se disfruta con gran ilusión, sabiendo que la vida es como un reloj de arena, tienes que disfrutar cada segundo antes de que el tiempo se acabe y también he aprendido una pequeña verdad, el mundo te quiere rápido para que llegues a tiempo...

Te quiere veloz solo para recordar el sonido de tu paso, y cuando te acuerdas que no vas hacia ningún lugar... la presencia de Jesús, la que nos alienta y pone a tono con la realidad suya, que tanto nos falta ahora nos hace acelerar…

El tiempo nos hace caer en la cuenta de la importancia del presente que es la “presencia” y que no podemos dejar pasar.

Y es que a todo esto le debo el brillo de mis ojos. Sé que no sería el mismo si no lo hiciese, si no sintiese cada reunión, cada acampada, cada oración, cada juego hasta la última chispa de energía. Créeme que no imaginaba que mi voz diese para tanto sin rasgarse.

El Valor de las cosas no está en el tiempo que duran, sino en la intensidad con que suceden. Por eso existen momentos inolvidables, cosas inexplicables y personas incomparables…

 

Ya hace mas de 9 años que ando metido en esta movida. En mi grupo he reído, he llorado, he hecho grandes amigos, he crecido... ¡He vivido! Y qué quieres que te cuente, pero aunque aún queden (muchas, espero) cosas por hacer, aventuras por vivir, uno empieza a ver el final de una era. Te das cuenta de que el "haber" comienza a pesar bastante más que el "debe", y te entran unas ganas increíbles de aprovechar cada momento, cada reunión... Te mueres por intentar que cada uno de los chavales que hoy te mira con ojos inocentes, expectantes, sin saber muy bien lo que esperar de ti, llegue a observar de lejos la alegría que has vivido tú en propias carnes.

¿Cómo está siendo tu vida hoy? ¿Estás viviendo con pasión, entusiasmo? ¿Estás siendo complaciente contigo mismo o estás viviendo de forma apática, indiferente?

Solo te puedo decir dos cosas…

Todos tenemos una misión especial y cada cual le corresponde descubrirla y llevarla a cabo de la mejor manera.

Lo importante es saber cómo es uno mismo, saber qué esperas de ti y hacer aquello que creas.

“Nunca se ha logrado nada sin entusiasmo.” (Emerson)

Bien sabéis que todo esto es una cadena y que un engranaje no funciona si no ha sido bien engrasado antes de entrar en circulación... Así que todo esto se lo debo a la gente que me ha acompañado en este camino y que seguirá… Mis profesores, mis animadores y catequistas, mis compañeros, entre los que hoy atesoro gran parte de mis mejores amigos. Y por supuesto a los Hermanos Maristas. Gracias de nuevo a todos por ayudarme a seguir girando.

 

Mario Pablo

Comunidad 2 (Granada)

Subcategorías

Testimonios de experiencias, desde los más pequeños a los más grandes, de años anteriores.

Próximos Eventos

Mar
30

30/3

Abr
8

8/4 - 11/4

Abr
8

8/4 - 11/4

Abr
12

12/4 - 16/4

Abr
21

21/4